Amada Familia
Que alegría es estar nuevamente junto a muchos de ustedes! Este domingo 16 llegamos a Argentina felices de estar más cerca de casa, pero con parte de nuestros corazones con las personas de Cabo Verde. Les queremos agradecer por todas sus oraciones y apoyo sin el cual seria imposible estar contándoles todo lo que vivimos, su disposición a alentarnos fue el motor de este desafío de fe. Les queremos recordar que aunque ahora estamos en casa, esta misión todavía sigue viva y necesitando apoyo, las personas de Cabo Verde siguen necesitando saber de Dios, apoyo económico y nuevos misioneros.
La iglesia les envía saludos, están felices de saber que ustedes pensaron en ellos. Nos atendieron muy bien desde que llegamos y nos logramos entender lo suficiente como para visitar sus casas y tener charlas donde muchos abrieron sus corazones para contarnos lo que vivían. Eso nos impactó mucho porque al ser extranjeras pensábamos que sería más difícil obtener su confianza. A través de estas visitas Dios trabajó en sus corazones, sanando heridas del pasado y renovando las fuerzas, en el aire se respiraba la sinceridad de sus palabras y la necesidad que tenian de sentirse amados por Dios.
Organizamos una tarde solo para mujeres en la cual tratamos el tema "Nuestra identidad como mujeres de Dios", dentro de la cultura caboverdiana la mujer es vista como un objeto sexual, entonces quisimos elogiarlas para que sintieran el valor que tienen como mujeres para Dios y la importancia e influencia que tienen tanto en la sociedad como en sus familias. Vinieron mujeres que nos visitaban desde otra iglesia, y realmente salimos como nuevas de ese lugar! Dios estaba!, hablando con cada una de nosotras acerca de temas profundos que estaban enterrados sin ser resueltos hasta ese dia. Una joven se nos acerco para decirnos que cada cosa que hablábamos era lo que ella estaba viviendo, y eso era una muestra de amor e interés de Dios para ella
Que alegría es estar nuevamente junto a muchos de ustedes! Este domingo 16 llegamos a Argentina felices de estar más cerca de casa, pero con parte de nuestros corazones con las personas de Cabo Verde. Les queremos agradecer por todas sus oraciones y apoyo sin el cual seria imposible estar contándoles todo lo que vivimos, su disposición a alentarnos fue el motor de este desafío de fe. Les queremos recordar que aunque ahora estamos en casa, esta misión todavía sigue viva y necesitando apoyo, las personas de Cabo Verde siguen necesitando saber de Dios, apoyo económico y nuevos misioneros.
La iglesia les envía saludos, están felices de saber que ustedes pensaron en ellos. Nos atendieron muy bien desde que llegamos y nos logramos entender lo suficiente como para visitar sus casas y tener charlas donde muchos abrieron sus corazones para contarnos lo que vivían. Eso nos impactó mucho porque al ser extranjeras pensábamos que sería más difícil obtener su confianza. A través de estas visitas Dios trabajó en sus corazones, sanando heridas del pasado y renovando las fuerzas, en el aire se respiraba la sinceridad de sus palabras y la necesidad que tenian de sentirse amados por Dios.
Organizamos una tarde solo para mujeres en la cual tratamos el tema "Nuestra identidad como mujeres de Dios", dentro de la cultura caboverdiana la mujer es vista como un objeto sexual, entonces quisimos elogiarlas para que sintieran el valor que tienen como mujeres para Dios y la importancia e influencia que tienen tanto en la sociedad como en sus familias. Vinieron mujeres que nos visitaban desde otra iglesia, y realmente salimos como nuevas de ese lugar! Dios estaba!, hablando con cada una de nosotras acerca de temas profundos que estaban enterrados sin ser resueltos hasta ese dia. Una joven se nos acerco para decirnos que cada cosa que hablábamos era lo que ella estaba viviendo, y eso era una muestra de amor e interés de Dios para ella
En nuestra segunda semana de trabajo visitamos a la misionera argentina Geriselda Villanueva, quien vive en la isla de San Nicolás. Quedamos sorprendidas por su ejemplo de vida; ella vive sola en una de las comunidades a mayor altura en la isla, con no más de treinta casas como vecinos cercanos. Actualmente están teniendo problemas con el agua, pero nos sorprende lo sabia que es para organizar su estilo de vida. Nos impactó \n el gozo que refleja, la entrega a Dios y la paz que se respira en su hogar. Ella hace un "trabajo de hormiga" visitando casas y haciéndose amiga de los lugareños para ganar su confianza uno por uno. También mantiene el jardín infantil de la zona que adicionalmente para muchos sirve como comedor infantil, eso la ayuda a ser más conocida entre los padres de los niños que asisten. Con ella dejamos las donaciones de material de librería, lápices, cartulinas, etc. Estaba muy agradecida.
También trabajamos con los jóvenes motivándolos a que su participación en la iglesia sea algo incorporado en sus vidas y no una actividad extra. Algunos de ellos estudian y otros trabajan, esto diluye su relación con Dios y como amigos, entonces estaban necesitados de ver que Dios no es solo una religión sino una forma de vivir, y que quienes vamos a la iglesia somos amigos y estamos para apoyarnos. Tuvimos una reunión en la playa para conocernos más y salir un poco de la rutina, hablamos acerca del pecado y cómo puede hacernos sentir condenados, pero que Dios esta dispuesto a comenzar todo desde cero, tuvimos dinámicas y comimos (como ya se hizo una costumbre en la iglesia, eso nos gustó mucho!) Gracias a esto vimos a muchos de ellos más unidos, involucrándose los unos con los otros y hablamos de Jesús a un par de jóvenes que se acercaron a escuchar la música que tocábamos.
Junto con esto tuvimos la oportnidad de dar una "Jornada Misionera" en la iglesia, e invitamos a otra al evento. En ella muchos ojos se abrieron a la urgencia de otras culturas de escuchar el evangelio, entendieron que ir a otro lugar no se trata de la necesidad que vemos sino de que Dios nos llame a trabajar. Vimos en sus ojos lágrimas porque Dios los estaba llamando a ser parte de esta misión. Sentimos que algo cambió en su forma de ver otros países.
Los últimos diez dias estuvimos trabajando en una campaña evangelística que la iglesia organizaba hace meses. Se realizo en el "barrio Campinho" un lugar muy carenciado de Mindelo. 25 personas recibieron a Cristo como su Salvador en esas noches y sentimos en ellos disposición y respeto al escucharnos hablar. Esto es porque realmente tenían sed de Dios, se juntaban sin que nadie les insistiera lo suficiente todos los dias y a la misma hora a escuchar, cantar (y muchos solo observar) y cuando volvíamos a nuestros hogares los escuchábamos en las calles cantando las mismas canciones que cantábamos durante la campaña. Durante esos dias tuvimos mucha oposición, pero fue Dios quien supero todos los obstáculos y logramos vencer el desánimo y cansancio. Quienes mayormente se acercaban a escuchar eran los niños, ellos bailaban con la música, nos abrazaban e invitaban a sus casas.
Los últimos diez dias estuvimos trabajando en una campaña evangelística que la iglesia organizaba hace meses. Se realizo en el "barrio Campinho" un lugar muy carenciado de Mindelo. 25 personas recibieron a Cristo como su Salvador en esas noches y sentimos en ellos disposición y respeto al escucharnos hablar. Esto es porque realmente tenían sed de Dios, se juntaban sin que nadie les insistiera lo suficiente todos los dias y a la misma hora a escuchar, cantar (y muchos solo observar) y cuando volvíamos a nuestros hogares los escuchábamos en las calles cantando las mismas canciones que cantábamos durante la campaña. Durante esos dias tuvimos mucha oposición, pero fue Dios quien supero todos los obstáculos y logramos vencer el desánimo y cansancio. Quienes mayormente se acercaban a escuchar eran los niños, ellos bailaban con la música, nos abrazaban e invitaban a sus casas.
La iglesia y los pastores Carlos y adelaida Lima están agradecidos por cada una de sus donaciones, tanto en Biblias como medicamentos, los cuales durante estos meses serán útiles. Les pedimos que sigan orando por ellos, por fuerzas y guía de Dios en la labor pastoral.
Muchos nos preguntan conclusiones de este viaje, y ciertamente lo que aprendimos es de valor incalculable. Algo importante que podemos rescatar es que fuimos testigos de que vale la pena gastarse por Dios, vimos que lo que comenzó a sembrar hace doce años la familia Andrade hoy está dando fruto, y la familia Lima está siendo parte de la cosecha. Unos siembran y otros cosechan, asi trabajamos como un mismo cuerpo, y cada uno de ustedes han sido parte de esta cadena de apoyo.
Hacer misiones no es jugar a hacernos los buenos y caritativos, sino entregar la vida por una causa. Hacer misiones no es ir donde hay mayor necesidad, sino ir donde Dios nos diga que vayamos. Dios no busca super héroes, busca a personas normales como nosotros y ustedes, que simplemente estén dispuestas y disponibles en el tiempo preciso a ser usadas y tratadas intensamente por Él. Sigan adelante!!!
Gracias por creer hasta en el momento más difícil en esta visión de Dios!!!
Sigamos orando por Cabo Verde...
Los amamos
Gracias por creer hasta en el momento más difícil en esta visión de Dios!!!
Sigamos orando por Cabo Verde...
Los amamos
Nicole Anich - Paula Keklikián - Evely
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